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sábado, 2 de abril de 2011

Ixmiquilapan

IXMIQUILPAN



El nombre primitivo de Ixmiquilpan fue “zectccani” de origen otomí que significa “verdolaga”.
Posteriormente, en idioma nahua se llama Izmiquilpan, y por corrupción se llegó al actual. Sin embargo, otra versión expresa “Itzmiquilpan”, que se forma de “Itztli” que significa navaja; y “milli”, tierra cultivada, más la palabra “quilitl”, que significa hierba comestible, y por último “pan” cuyo significado es sobre. De manera que quiere decir: “Pueblo situado sobre los cultivos de hierba cuyas hojas tienen la forma de navaja”.



LEYENDAS Y MITOS
                                                               
Leyenda de la Santa Cruz (El Maye)

Fue poco después de 1853, en la Comunidad del Maye apareció una llama en uno de los cerros que forman parte de la orografía del lugar, que alcanzo a iluminar de lo lejos una fracción de la misma montaña, fueron los 71 antiguos otomíes que hablaban la lengua hñahñu, con la presencia de dos traductores mestizos que hablaban el español (castellano).
Quienes vieron los acontecimientos, unos se preocuparon y otros con miedo; se reunieron una y otra vez para de definir qué hacer. Luego convocaron acuerdos y conclusiones, porque había varios puntos de vista, unos decían que eran símbolos del mal, otros con signo divino, otra versión que era una gran señal de Dios y esta última es en la que mantuvieron su fe hasta ahora.
 

Mito  del Señor de Jalpan
Dicen los lugareños de Itzmiquilpan, que Diosito les mando tres Cristos hermanos para cuidarlos, uno es el señor de Jalpan, que se venera en la cabecera municipal, y otros dos, conocidos como “el Señor del buen viaje” el primero en la comunidad de Orizabita y otro más pequeño, en el Defay. A estos, se agregan cuatro mas, ubicados fuera del municipio, “el Señor de Chalma” en el estado de México, y los de “el Señor de las Maravillas” en el Arenal; “el Señor de la buena muerte” en Alfajayucan y “el Señor de Mapethé en la comunidad del Santuario en Cardonal, todos en Estado de Hidalgo. Sobre el origen de su culto la historia se funde con la leyenda de manera imperceptible, sin embargo la más conocida de todas es la del Señor de Jalpan, cuya imagen ocupa un lugar muy especial en la historia de Ixmiquilpan.
Los datos, refiere que esta imagen fue llevada a la iglesia de San Miguel Arcángel en el otrora convento Agustino de Ixmiquilpan, en el año de 1767 procedente de la hacienda Jesuita de Xalapa, abandonada a raíz de la expulsión de esta orden de las tierras Novo Hispanas en ese mismo año. Es aquí donde la historia da paso a la leyenda que a continuación se narra.
El 8 de mayo de 1767, llego a la hacienda de Xalapa, el Sr. Francisco Moravia y Celis, con objeto de levantar inventario de las tierras y enceres que habían de incautarse a la orden Jesuita en la hacienda. Después de haber revisado los documentos que avalaban las enormes propiedades de la hacienda, hizo recuento de los muebles que había en ella, dando a cada uno el valor que a su juicio les corresponda.
Al llegar a la capilla, reparó en una bellísima escultura de Cristo crucificado, que se encontraba en uno de los anexos de la sacristía. Debido a la buena factura de la imagen don Francisco Rubín después de consultar con sus superiores, ordeno el inmediato traslado del Cristo a la Ciudad de México a fin de instalarlo en alguno de los muchos templos que había en la capital del virreinato.
El día 11 de junio, la imagen fue colocada en un amplio carromato y ya sobre el medio día se inicio su traslado. Los caminos eran tortuosos y la comitiva avanzaba con lentitud. Dos días después llegaba a Ixmiquilpan, pequeña población del Valle del Mezquital, donde los arrieros decidieron pasar la noche, para reemprender la marcha muy temprano. El carromato con la imagen había sido estacionado a un lado del templo de San Miguel Arcángel, situado en esa población, motivo por el cual muchas personas se acercaron para admirarle, proponiendo a los arrieros,  bajaran e instalaran provisionalmente en la iglesia a fin de que allí pasara la noche la imagen, lo que se hizo comedidamente. La imagen que cargada por los cuatro encargados de su traslado y acomodada en el sotacoro de la iglesia. Pero es el caso de que al día siguiente, cuando quisieron hacer la misma operación, les fue imposible levantar la imagen, pidieron ayuda algunos fieles y con cerca de doce personas a duras penas pudieron llevar la imagen hasta el carromato.
Ya cerca del medio día el carruaje había recorrido apenas unas cuantas leguas. Las mulas bufaban sin poder avanzar espacio de consideración y crujían las muelles por el enorme peso. Los arrieros anonadados no daban crédito a lo sucedido, pues para las siete de la noche no habían avanzado más allá de las goteras de Ixmiquilpan.
Para entonces la noticia había corrido rápidamente entre los habitantes de la población y a la comitiva de arrieros se había sumado una verdadera multitud de fieles, que venían a comprobar el hecho. Alguien sugirió que la imagen regresara al templo y se consultara al párroco sobre lo sucedido, lo que pareció bien a los arrieros, dando vuelta al carromato para regresar al templo. Fue entonces cuando sucedió lo inaudito. La imagen volvió a perder peso y en cosa de algunos minutos el carromato estaba nuevamente en el lugar en que había permanecido la noche anterior.
El párroco escucho con atención la narración de lo sucedido y decidió que la santa misa de la mañana siguiente, se efectuara en un altar provisional colocada a un lado de la imagen. Así sucedió, mas cuando a su término, los arrieros quisieron cargar la imagen, está nuevamente redoblo su peso y fue imposible moverla de aquel lugar.
Notificado de lo anterior don Francisco Moravia y Celis, se presentó para corroborar el dicho de los arrieros intentando repetir la operación de traslado, pero todo fue infructuoso, por lo que decidió informar a las autoridades eclesiásticas del hecho, las que levantaron la correspondiente acta informativa.
Finalmente el 7 de septiembre de 1767, el arzobispo de México, decreto que la imagen debía permanecer en el templo de Ixmiquilpan, bautizándole con el nombre de “Señor de Jalpan”, imagen que muchos favores y milagros hizo desde entonces y que se venera en esa fecha cada año.
Hoy todos saben que aquellos hechos fueron una muestra palpable de que Dios mando esta imagen a Ixmiquilpan para que cuidara de sus feligreses y les ayudara con buenas cosechas y salud.
Verdad o mito, el caso del Señor de Jalpan, es hoy parte de la vida cotidiana del valle dl mezquital y el culto que se le tributa, corrobora que si bien la fe  puede mover montañas también lo es que esa fe, sirvió para que la imagen del señor de Jalpan no pudiera ser movida de Ixmiquilpan.

Mito del molido de chocolate (San Nicolás)
Anteriormente en la elaboración del chocolate al molerlo, se dice que tenía que ser en un cuarto oscuro y cerrado, no podían entrar hombres ni mujeres embarazadas ya que el chocolate no saldría.
En la actualidad ya pueden entrar mujeres embarazadas y hombres, aunque cada que entra una mujer embarazada se le da a probar el chocolate.


Leyenda de los duendes (San Nicolás)
Se cuenta que en la comunidad de San Nicolás, hace varios años había muchos duendes, estos hacían travesuras como cerrar las compuertas cuando los agricultores iban a regar sus milpas o se la pasaban brincando en los techos de las casas de los habitantes.


Leyenda de la brujas (San Nicolás)
Hace muchos años se dice que además de los duendes en San Nicolás también había muchas brujas, las cuales por las noches se robaban o chupaban a los niños recién nacidos y estos amanecían muertos.


Leyenda del perro llamado “kuroki” (El Carmen)
Allá por el año de 1871, existió un perro guardián de la iglesia de Nuestra Señora del Carmen. Al señor Francisco Ramos le fue obsequiado un cachorro de tres meses de edad de raza viejo pastor ingles al cual le llamaron “kuroki”.
Era el guardián de la iglesia del Carmen y su lugar era en un rincón del contrafuerte de la torre del lado derecho.
En el año de 1875 en vísperas de las festividades en honor a la Virgen del Carmen, llegaron tres hombres, montando finos caballos a los cuales el perro les empezó a gruñir con insistencia. Los hombres tenían por nombre Francisco, Jesús y Cornelio.
Estas tres personas hablaron con la familia Ramos para solicitar permiso de realizar un baile, el cual les fue otorgado. Al caer la tarde los hombres recorrieron toda la iglesia preguntando a los fieles quien era el responsable de la capilla y que se realizaba durante las festividades a la Virgen del Carmen.
El 15 de Julio como a las dos de la mañana el perro empezó a ladrar y gruñir cuando se escucho un quejido de dolor, el “Kuroki” siguió ladrando con más fuerza, fue cuando vieron salir corriendo de campanario a Jesús y Francisco con un costal cada uno donde tenían la corona de la Virgen, el cáliz, dos crucifijos de plata y candeleros, el “Kuroki” los atrapo, y murió en el año de 1886.
Ahora se dice que en la noche se escucha ladrar al perro y lo ven en el atrio de la iglesia vigilando y cuidando.


Leyenda de la dama de negro (El Carmen)
Esta mujer hace sus apariciones cuando están próximas las festividades de la iglesia. Se dice que la misteriosa mujer de negro fue una linda y hermosa mujer que, por el año de 1805, contaba con escasas 18 primaveras y estaba enamorada de un caballero que por aras del destino tuvo que emigrar a otras tierras en busca de mejor vida. Antes de partir le juro amor eterno a la hermosa dama prometiendo regresar en un año a Ixmiquilpan para hacerla su esposa, justo cuando se celebrara la fiesta en honor a la Virgen del Carmen, así ella también le prometió esperarlo toda una vida; cuando estaba próxima la fiesta del Carmen la dama visitaba la capilla esperando con ansia que se cumpliera el plazo para poderse ver vestida de blanco y llegar ante el altar y ser desposada por el amor de su vida, se cuenta que a la damita se le veía caminar a la Iglesia por la calle principal (hoy Av. Zaragoza) vestida siempre con la ropa que dictaba la moda de esa época, radiante de felicidad asistía al novenario y tal vez a pedir a la Virgen que a su amado le fuera bien y que pronto estuviera de regreso; el relato dice que exactamente faltando un día para la fiesta del Carmen de ese año, la bella dama recibió una trágica noticia, su novio había sido asaltado y asesinado.
Fue tanto el dolor que padeció, que al día siguiente(16 de Julio) la bella dama apareció en la capilla vestida completamente de negro con el rostro marchito y su cabello totalmente encanecido, así como se lee, en un solo día murió, no físicamente, pero si su corazón dejo de latir de felicidad y ahora solo latía de dolor, así paso un año completo hasta que llego el novenario del año siguiente, y así como el año anterior se vio a la dama caminar nuevamente por la calle principal en dirección a la Capilla, solo que ahora en lugar de ver a una hermosa doncella vestida a la moda, se veía a una mujer envejecida que reflejaba en u rostro todo el dolor de un año de espera, vestida de color negro, como el dolor que sentía en su corazón.
Asistió al novenario como lo había hecho el año anterior hasta que se llego la fecha señalada por aquel caballero que prometió regresar por su amada y que por caprichos del destino no pudo cumplir con la cita.
La dama asistió el 16 de Julio a la misa principal vestida elegantemente, no de blanco sino de negro y al concluir la misa se postro ante el altar principal y quedo ahí. Entre el bullicio de la gente, el detonar de los cohetes  y el sonido de la banda de música nadie se percato de que la dama había fallecido. Hasta ella se acercò un caballero elegantemente vestido que se ofreció a llevarla hasta su hogar, solo algunos vieron como el caballero la llevaba entre sus brazos y la subía a un carruaje que desapareció sin que nadie le diera la mayor importancia.
Posteriormente este suceso, se cuenta que en otras ocasiones se ha visto a una mujer vestida de negro y con un velo cubriéndole el rostro, caminar a lo largo de la calle que conduce al Carmen. Esto sucedía de manera esporádica y que además de eso siempre se acentuaba cuando estaba próxima la fiesta del Carmen, a veces se comentaba que a la dama se le llego a ver a altas horas de la noche.
En el año de 1911, el andar por las noches era demasiado peligroso debido a la Revolución, en esos días no se podía dormir con tranquilidad, sería como a las 2:30 de la madrugada, la luna y las estrellas iluminaban la calle era una noche cálida y silenciosa. Casi todos dormían profundamente, algo extraño, debido a los acontecimientos de la revolución.
Estando en casa de una de mis hermanas(calle Zaragoza) me levanté a mirar detrás de la ventana para contemplar la luna, de pronto alcance a ver a una mujer que vestía un traje de color negro y se cubría el rostro con el velo, se me hizo raro verla ya que caminaba con toda calma y a mitad de la calle, mi primera impresión fue que era una de esas despistadas soldaduras que se habían perdido por venir con alguna intoxicación etílica, pero me llamo mucho la atención su forma de vestir con lo que corrí a la puerta de la casa y al pasar frente a mi alcance a escuchar que murmuraba algo que no entendí, nuevamente pensé que estaba borracha.
Siguió caminando  hasta llegar a la puerta de la iglesia. Como responsable de la capilla me acerque a la mujer para preguntarle que se le ofrecía a esas horas de la noche, pero cuál no sería mi sorpresa, que al verla llegar a la puerta de la iglesia, mire como se persigno y de pronto ante mis ojos se desapareció como si el viento la hubiese desvanecido, volteé asombrado hacia todos los lados hasta donde la atenué luz de una lámpara de petróleo me permitía ver, aun con el asombro regrese a la casa y recordé lo que mi padre me había platicado de la dama de negro.




FIESTAS Y TRADICIONES

Las escamadas
Una de las tradiciones de nuestro pueblo son las escamadas, la historia nos dice, que hace muchos años no se llenaba la iglesia de flor porque no había mucha, y en vez de eso se ponían las escamadas como adorno principal. La gente se las ofrece a Dios como máximo regalo. Los santos las regresan como reliquias, cuando se realizan las limpias: la gente se lleva un pedacito como “regalo de Dios”.
Se trata de una ofrenda muy especial para los santos, no se utiliza en cualquier misa o cualquier festividad sencilla. Las escamadas son solamente fiestas patronales.
Para elaborar las escamadas se compra la cera por trozos. Estos se funden, y se vacían bien calientes en diferentes moldes para formar los adornos, casi siempre en forma de flor (ahora también ya se trabajan otras figuritas). Los pétalos que se van pegando poco a poco, todo alrededor de una vela grande, hasta cubrirla.
También ahora se elaboran velas, arreglos para alabar a Dios, cuelgas, jarrones, cálices, palomas, cirios y arcos.











Feria principal
La feria de Ixmiquilpan es el día 15 de Agosto, pero inicia desde aproximadamente el 5 de agosto y termina hasta el 20 de agosto, en donde existen eventos culturales, deportivos, concurso de reinas de la feria, corridas de toros, eventos artísticos, palenque, juegos mecánicos etc. En las cuestiones religiosas, las celebraciones también comienzan los primeros días del mes y terminan hasta el 22 de septiembre; en estas fechas cada barrio llega a la iglesia parroquial para celebrar su misa de acuerdo aún calendario establecido, el día grande es el 15 del mes en donde se celebran las misas principales. 


La procesión del “Señor de Jalpan”, 7 de septiembre.
Corría el año de 1946, nuestro país entraba al proceso de industrialización bajo el gobierno del presidente Manuel Ávila Camacho, un año antes había terminado la Segunda Guerra Mundial y México necesitaba reafirmar su fe religiosa y en especial católica, por todos los pueblos del Centro del país se buscaba reafirmar esa fe.
Ixmiquilpan también lo necesitaba, es por eso que un grupo de personas sumamente católicas, conformaron un comité para realizar la Procesión del Señor de Jalpan por todas las calles del pueblo.
Era Presidente Municipal Don Manuel Romero Mejía, hombre capaz, muy distinguido, católico, reunió a un grupo de señores, entre ellos los Mayordomos de la fiesta del Señor de Jalpan.
Don Victoriano Álvarez del barrio del Maye, Don José de la Luz Galindo Veloz, cantor oficial de la Iglesia, su hermano Don Marcos Galindo, Don Adelaido Cornejo del barrio de Progreso (La Otra Banda), los Señores Martín Álvarez del Barrio de Jesús, Don Saturnino Cortez y el Señor Escamilla ambos del barrio de San Antonio, así como a Don Esteban Ramos Jurado del barrio del Carmen, todos ellos hombres de reconocida honradez, católicos.
La reunión tuvo como objetivo la realización de la Procesión del Señor de Jalpan por las calles del pueblo, el comité se dirigió a la Diócesis de Tulancingo que por aquellos años la Parroquia de Ixmiquilpan pertenecía a esta diócesis, sin embargo el permiso no les fue proporcionado por el Obispo Don Miguel Darío Miranda y Gómez, pero les dio indicaciones de que se dirigieran a la Arquidiócesis de la Ciudad de México, cuyo titular era el Monseñor Don Luis María Martínez, la comitiva se dirigió a la Ciudad de México, acompañándoles el Señor Cura Don Aurelio Ríos, titular de la Parroquia de San Miguel Arcángel, el permiso fue otorgado y se fijó la fecha para la Procesión que debería de ser el primer sábado de septiembre, propuesta por el Padre Ríos, sin embargo había problemas de índole político por ser el Día 1° de septiembre el Informe Presidencial y se fijo la fecha inamovible el 7 de Septiembre. De esta manera se realiza la Primera Procesión el 7 de septiembre de 1946 levantando un clamor fervoroso lleno de fe entre todo el pueblo y los barrios que conforman la Cabecera Municipal.
La Procesión del Señor de Jalpan se realiza por las principales calles de la ciudad y se viene celebrando desde el 7 de septiembre de 1946, y en ella se muestra mucha de la tradición de este municipio, como las ceras escamadas, las cucharillas que adornan los grandes arcos, los adornos florales que se ponen en los altares, los danzantes ejecutando sus danzas, cantando alabanzas, los cohetones y los juegos pirotécnicos.

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